26 may. 2012

Últimas golondrinas.

No existe esponja para lavar el cielo, pero aunque pudieras enjabonarlo, echarle baldes y baldes de mar y colgarlo al sol para que se seque; siempre faltaría el pájaro en silencio. No existen métodos para tocar el cielo, pero aunque te estiraras como una palma, lograras rozarlo en tus delirios y supieras al fin como es al tacto; siempre te faltaría la nube de algodón. No existe un puente para cruzar el cielo, pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla a fuerza de memoria y pronósticos y comprobaras que no es tan difícil; siempre te faltaría el pino del crepúsculo. Eso es por que se trata de un cielo que no es tuyo, aunque sea impetuoso y desgarrado. En cambio cuando llegues al que te pertenece no lo querrás lavar, ni tocar, ni cruzar, pero estarán el pájaro y la nube y el pino.
Texto escrito por Mario Benedetti.

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